Chupete: ¿sí? ¿no?, ¿hasta cuándo?

No cabe ninguna duda que el chupete tiene grandes beneficios: Es una excelente herramienta de consuelo y de alivio durante su primer año de vida y además está aconsejado dentro de las medidas para evitar el síndrome de muerte súbita del lactante.

Según las últimas recomendaciones de sueño seguro en lo referente al chupete, se destaca que:

  • Es conveniente ofrecerle el chupete a la hora de dormir tanto de noche como en la siesta.
  • Si toma lactancia materna, esperaremos a que la lactancia materna esté afianzada para ofrecerlo, en torno a los 2-4 semanas. Si toma biberón, se puede empezar con el chupete tan pronto como se desee.
  • No hay problema si tu bebé no quiere usar un chupete. Puedes probar a volver a ofrecérselo en el futuro.
  • Si se le cae el chupete después de dormirse, no tiene que volver a ponérselo en la boca.
  • No utilizar chupetes que se sujeten a la ropa del bebé.

Pero a pesar de ello, no se puede utilizar para siempre, y en ningún caso, debemos prolongarlo más allá de los 2 años por riesgo de presentar problemas dentales que tengan que ser corregidos mediante ortodoncia. Así que nuestro niño se acerca a los 2 años y ha llegado el momento de hacerlo desaparecer ¡Que no cunda el pánico! A casi todos los padres les pilla por sorpresa la noticia.

¿Yaaaa? Pero si es muy pequeñito aún– me dicen muchos padres.

Y bien, ¿Qué podemos hacer?
Cabe decir que los niños se mueven por experiencias. De nada sirve que le expliquemos a nuestro hijo que le vamos a quitar el chupete para siempre. Él no lo va a entender, ni sabrá la avalancha de emociones y sentimientos que tendrá cuando compruebe por él mismo que no se lo das: Rabia, enfado, frustración. Así que tendremos que mostrarle de forma muy visual que una vez le digamos adiós al chupete, este no volverá.

  • Inicialmente ve preparándole. Retira tetinas de los biberones y comienza a utilizar vasito. Sí, ya sé que “enchufarles” el bibe por la mañana es comodísimo porque en 15 segundos se ha bebido 300 ml de leche sin despeinarse (ni él, ni nosotros que estamos acelerados porque llegamos tarde al trabajo). Pero inténtalo, al menos alguno de ellos.
  • Habla con él y dile que ya es mayor. Que los niños mayores no usan chupete, ni duermen en cuna. Los niños mayores duermen en cama y “hacen cosas de mayores”
  • Dibuja con él un calendario bonito y señala una fecha con un círculo rojo, dentro de una semana, por ejemplo. Cuando paséis por delante del calendario recuérdale que ese día dejará de usar chupete.
  • ¡Una vez llegue el día señalado, ponte en marcha!

Ve a comprar una caja bonita con tu hijo y haz que introduzca todos sus chupetes dentro. No te quedes con ninguno, así no tendrás tentaciones. Una vez los hayáis guardado, id a casa de una vecina, una amiga o un primo que tenga un bebé pequeñito. Entre los dos le regalaréis la caja llena de chupetes al bebé. Celebradlo como un gran acontecimiento:

¡Qué bien que Toni ya es mayor y le ha dado todos sus chupetes a Ana!
¡ Muy bien cariño!¡Estoy muy orgulloso de ti!.

En ese momento él estará encantado de haber sido el protagonista y de haberse llevado todos los halagos.

Luego vendrá la noche y…. os pedirá el chupete, no tengáis ninguna duda. En ese momento debéis recordarle la cajita de sus chupetes, como se los entregó a Pepito, que contentos estuvimos todos y lo mayor que es él.

Recordar lo sucedido le ayudará a entender lo que está pasando, le ayudará a asumirlo. Eso no quita que quizá llore y tenga una de sus rabietas. Tranquilos, respirad profundo y no claudiquéis.

Pase lo que pase, intentad no darle el chupete. Mantén la calma. No le grites, no te enfades. PONTE EN SU LUGAR. Sustituye el chupete por algún otro ritual nocturno: un cuento, un peluche, una canción (con baile si hace falta). Serán 2-3 días malos, si siempre mantienes la misma actitud lo conseguiréis.

Si es Navidad, lo tenéis más fácil aun: los Reyes Magos o Papá Noel se los llevarán para dárselo a los bebés más pequeñitos y a cambio le dejarán los regalitos debajo del árbol. ¡Ánimo! ¡Si lo hacéis a tiempo, sus dientes os lo agradecerán!

Dra. Lucía Galán Bertrand. www.luciamipediatra.com Pediatra y escritora.

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